Proyectos documentales

TIERRA DE PASO

La Mancha forma parte de mis raíces más profundas, siempre he estado unida a su tierra de alguna manera y siempre vuelvo a ella para no olvidar quien soy. 

Aunque parezca que es tierra de paso, de Quijotes y Sanchos, en la que todos vagamos hacia otros lugares, guarda una belleza única, una calidez hogareña. La vida brota da la aridez que seca la piel y la abre en grietas. El tiempo se ralentiza bajo su sol de medio día. La humildad de su brisa te pega en la cara devolviéndote al suelo del que procedes y al que algún día volverás.

ATEA

Nací en una familia con poco espíritu religioso, a excepción de mi abuela que cuando podía me sentaba en su regazo los domingos de misa y me daba estampitas para jugar. Siempre busqué la fe que nunca tuve, envidiosa de aquellos creyentes que encontraban su alivio entre rezos. 

 

El  Dios que me presentaron jamás me contestó o quizá yo nunca le escuché. Aún así, encuentro sosiego cuando entro a la iglesia, la madera de los bancos crepita, el frío se mete en mi piel, el aire huele a incienso y la luz se cuela entre las vidrieras haciendo estallar el oro de los retablos. Mi corazón ateo se encoje cuando El Gran Poder levita entre el público que llora a su paso por las calles de Sevilla. 

BARRIO

Llevo tatuado en mi piel el orgullo de barrio. Sus luces y sombras modelan quien soy. Crecí entre sus anhelos, vecinos asociados por mejorar las cosas, yonkis en la plaza esperando para ir al centro de metadona, el mercado lleno de señoras con carros y fruta en papel de estraza, negocios esparcidos entre el ladrillo y el cemento de los pisos, la ropa tendida en la ventana.

Lo amo por encima de todo. Su ecosistema cotidiano, lleno de sueños y pertenencia. 

PAISAJES INSTÁNTANEOS

Viajo por todo le mundo fotografiando paisajes naturales y urbanos. Los guardo como instantes en una cápsula del tiempo. Su esencia en blanco y negro, sólo luces y sombras.